miércoles, 17 de febrero de 2016

Iconoclastia exacerbada: La Dalia Negra



Hace unos días se hizo noticia la detención de un artista por realizar una obra que cruzó los límites de la legalidad. La publicación de esta noticia en el muro de facebook de la asignatura Sociología de la Comunicación abrió un debate al que no pude resistir y del que a continuación publico de forma sucinta algunas cosas que comenté. Sin la intención de que este texto sirva como apoyo para la asignatura de Proyectos, queda aquí almacenada la susodicha información para una posible utilidad futura:

La noticia del artista ruso que ha quemado la puerta de una comisaría ha traído tras de sí, ríos de tinta. Se abre la veda al debate entre ética y estética. Como bien apuntaba alguien, la estética está muy ligada a la ética, tal es así que la estética es una rama de la ética, pues si invocamos a Sócrates y su teoría de la rectitud del nombre, veremos que el parecido entre palabras no es casual. Dicho a grandes rasgos: una trata lo bueno y lo malo, la otra lo “bonito” y lo “feo”; o las acciones correctas y bien hechas por el lado de la ética, y el bien quehacer y corrección en el arte por parte de la estética.
Ahora bien ¿hasta qué punto la estética ha de estar subyugada a la ética? ¿Sería posible articular la ética con una obra de arte que al mismo tiempo que denuncia sea capaz de remover conciencias? Noticias como esta de arriba me llevaron hace tiempo a plantearme estas preguntas llevándolas al extremo y a preguntarme si un asesinato podía convertirse en obra de arte. Lo cierto es que no reflexioné mucho al respecto dado las dificultades e implicaciones que supondría formalizar una obra así.
No obstante los criminólogos actuales señalan que hubo alguien que tuvo mi  ocurrencia antes que yo. Al parecer el asesinato de la Dalia Negra fue la manifestación artística de algún perturbado. Cuando la policía llegó a la escena del crimen, inmediatamente advirtieron cierta intención estética. La posición en la que se encontró el cadáver (partida en dos y con los brazos flexionados) recordaba mucho a una fotografía de Man Ray, el minotauro.
El minotauro, Man Ray
Habían mutilado el tatuaje de una rosa que llevaba en el abdomen y en la autopsia descubrieron que había sido introducido en el interior del útero, lo que parecía llevar implícito un co-rrelato propio de un artista conceptual, sobretodo si recordamos que Duchamp ya estaba haciendo arte de concepto allá por 1947, fecha del asesinato. Otra de las cosas que parecía indicar una intención artística es que apareció con el pelo pintado de brea y manicura postmortem, además de haber sido desangrada totalmente antes de ser colocada en un lugar muy visible. Lo que nos indica que además de cuidar que la imagen de la escena no apareciese manchada de sangre, el asesino no trató de ocultar su crimen sino de que descubrieran su “obra” antes de que se descompusiera. La autopsia reveló que fue tumblr_inline_nyk46om8LZ1tg64ao_500torturada durante 72 horas antes de morir y que probablemente se rodara una “Snuff Movie” de aquello; cosas, todas ellas, que si no fuera por el Accionismo Vienés, interpretaríamos como meras obsesiones de una mente enferma. Los vínculos con el arte no se quedaban ahí. A los pocos días llegó a la comisaría un sobre del supuesto asesino. En este habían objetos personales de la víctima como fotografías, documento de identidad, tarjeta de la seguridad social o su obituario (documento que recoge las fechas de nacimiento y defunción de familiares), algo que inevitablemente nos remite a las maletas de artista. El sobre también incluía una carta en la que se había utilizado letras recortadas de los periódicos que hablaban del caso advirtiendo que lo repetiría. Esto fue asociado de inmediato con la técnica del collage, que ganaba en adeptos por aquel entonces, siendo el asesino el primero en utilizar este método para dirigirse creativamente a la policía, inspirando a multitud de cineastas y novelistas posteriores. 
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Étant donnés, M. Duchamp
La noticia llenó de conmoción a todo el mundo no sólo por lo atroz del asesinato sino también porque la víctima se iniciaba en el mundo de la farándula. El crimen tampoco pasó inadvertido para el artista Duchamp, quien utilizó el caso como fuente de inspiración para su obra Étant donnés.
Actualmente las pesquisas apuntan al padre de la víctima, con quien tuvo una muy complicada relación y que precisamente era amigo de Man Ray. Sin embargo hubo una extensa lista de sospechosos, -entre los que se encontraba Man Ray, quien pasó por la cárcel por este caso, o el cineasta Orson Welles- que no aportaron nada para esclarecer los hechos siquiera a día de hoy.
Otros crímenes antecedentes con aspecto artístico son los de Jack el Destripador, quien evisceraba y colocaba los intestinos en el hombro de sus víctimas entre otras cosas estrafalarias susceptibles de leerse en tono conceptual. A nivel de aclaración, los estudios grafológicos actuales apuntan a Arthur Conan Doyle, autor de novela negra y famoso por la saga Sherlock Holmes. Al parecer la compra de libros de esta temática estaba de capa caída y gracias a los crímenes volvió a resucitar el negocio, lo que supuso una estrategia de marketing muy acertada; pues pocos escapan de sentirse atraídos por lo esperpéntico y truculento, como ya dio cuenta Caravaggio, quien asesinó al menos a 2 personas y cuya factura y temática es propia de un psicópata.
tumblr_inline_nyk481BN9n1tg64ao_500Es habitual confundir ético con estético, y de hecho acostumbramos a decir que la actuación de un político ha sido “antiestética” para referimos a que ha sido antiética. Con el caso de la Dalia Negra podríamos decir que el autor destruyó estéticamente, con una actuación “antiestética”, algo tan estético como la belleza de una mujer joven. Entonces cabe preguntarnos ¿Puede ser algo arte (y de calidad) al margen de la ética? ¿Sería posible apreciar el ritmo de cadencia y repetición de los conceptos, la reverberación latente, sin que lo atroz del crimen lo eclipse? ¿Es posible abstraerse de las implicaciones éticas para evaluar justamente una obra cargada de esteticismo -retiniano y conceptual-  y a la vez antiestético por lo que implica quitar la vida a una persona que además de joven, hermosa? Y es más ¿Pueden las implicaciones éticas definir lo que es arte o lo que deja de serlo?
Es cierto que los artistas sentimos a menudo deseos de denunciar y criticar cosas que nos afectan o inquietan, ya sea generando controversia, poniendo problemas sobre la mesa… con lo que solemos acabar, casi siempre, en lodazales complicados que incluso pueden arruinar nuestras carreras. Hay quien dice que para hacer la tortilla hay que romper el huevo, y para tratar ciertos temas hay que asumir ciertos riesgos. Ahora bien ¿hasta qué punto estamos legitimados a romper ciertos huevos? ¿Hasta qué punto el “todo vale” se puede aplicar incluso cuando afecta a otra persona?
OJO:  Aclaro antes de nada que NO aplaudo, ni justifico, ni animo a nadie a que mate a otra persona bajo ningún concepto. Si argumento o justifico en favor de la dimensión estética-artística del crimen es únicamente desde el plano teórico y como ejercicio de esfuerzo mental y análisis crítico dentro del ámbito artístico-teórico, aunque ello suponga contradecir mis propios principios morales en contra de la violencia.
PD: Haced el amor y no la guerra


1 comentario:

  1. o no puede ser pobre mujer como podria sufrir tanto tiempo

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